El pollo Mike
20 Agosto 2008
Autor: Cube
Érase una vez, en un tiempo muy remoto (1945), un señor de Fruita, Colorado, llamado Lloyd Olsen decidió matar a uno de sus pollos mejor cebados para hacerse una suculenta cena. Levantó el hacha con fuerza y le seccionó el cuello. Menuda sorpresa se llevó cuando vió que el pollo se volvía al corral con las demás aves. A la mañana siguiente Lloyd volvió al corral a buscar al pollo, que ya estaría muerto, pensó, pero se quedó maravillado al ver que aún estaba ahí con los demás pollos intentando comer sin éxito. Lloyd, que además de un gran ojo para los negocios, tenía un gran corazón, se apiadó de él y le dio de comer y de beber con una pipeta a través de su esófago abierto. Al cabo de una semana el pollo Mike seguía vivo, así que Lloyd decidió llevarlo a la universidad de Salt Lake City para que fuese estudiado por científicos. La explicación fue que el golpe sólo había destruido el pico, los ojos, los oídos y la lengua, pero ninguna parte de la masa encefálica ni la yugular. Lloyd empezó a exhibirlo por ahí junto con su cabeza en un frasco de formol y llegó a ganar 4000 dólares mensuales. Esto desencadenó una especie de decapitación masiva de pollos en Estados Unidos, pero ninguno llegó a superar los 18 meses que sobrevivió Mike. Murió en marzo 1947 atragantado con unos granos de maíz. Desde ese día se celebran los juegos olímpicos de pollos en Fruita.
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Creo q me ha dado un poco de grima…
ugh!
JODER….