Berta
16 Octubre 2008
Autor: Cube
Cuando éramos pequeños mi hermano me llamaba Berta para cabrearme. Berta era mi tía-abuela, hermana de mi abuelo paterno. Estaba loca. Era más joven que mi abuelo y siempre aparentó tener 80 años. Hace tiempo que murió, pero entre los pocos recuerdos que tengo de ella destacan los siguientes:
- Para que os hagáis una idea de su carácter: cuando llegaba a casa y veía que había niños en vez de decir “buenos días”, “hola” o cualquier otro saludo de cortesía, agitaba un puño y gritaba “¡MIERDA!”.
- A veces tropezaba y se caía al suelo. Cuando intentabas ayudarla a levantarse te pegaba un bastonazo.
- Antes de que yo naciera, según me contaron, estaba casada (¡increíble!). ¿Qué pasó con su marido?. Un buen día, llegó a casa después de unos vinos en el bar con los amigotes, quizá alguno de más. Subió las escaleras y allí estaba Berta con una sartén en la mano. Al ver que el marido olía a vino le dió un sartenazo en la cabeza. Éste se cayó hacia atrás, escaleras abajo y, sí, señores, la palmó. Ella nunca fue a la cárcel porque parecía un accidente. Ejem. Y porque no dijo nada, supongo.
- Los últimos años de su vida los pasó en una residencia de ancianos. Según cuentan empleados, médicos y enfermeras, era el terror de los viejos. Primero empezó insultando. Luego dando bastonazos. Así que le quitaron el bastón y la pusieron en silla de ruedas. Entonces se dedicó a atropellar. Así que le ataron la silla a un radiador. Cuando iba el médico a hacerle pruebas le agarraba el paquete y le amenzaba.
- A pesar de tener cuatrocientasmil enfermedades, según mi abuela, tardó demasiado en morir. Su funeral fue el único al que asistí en toda mi vida. Se me ha muerto más gente pero, aunque esté feo, no me gusta ver llorar a nadie porque se me contagia (que tengo mucha empatía o algo). A este sí fui porque sabía que no iba a llorar nadie. En efecto, nadie lloró. De hecho creí reconocer una sonrisilla en algunas de las caras de los asistentes, una de estas que intentas disimular, como cuando te acuerdas de un chiste por la calle y contienes la risa para que la gente no piense que estás loco.
Esa sangre corre con mis venas, así que a andarse con ojito, amigos.
Comentarios:
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jojojojo, lo del sartenazo me ha llegado al alma… yo tb tengo sangre turbulenta corriendo por las venas. Digo turbulenta por no decir de hija de puta, vamos.
Madre mia. Eso es carácter y lo demás pamplinas.
Un sartenazo a tiempo es una victoria, si señor! ajajaja
yo tengo a un antepasado parecido, mi bisabuela, que tambien creen que mato a mi bisabuelo, pero nadie lo pudo probar y era un mal bicho, a mi con 5 años me dijo que no era hija de mi padre, que era del butanero jajaajajaja una pasada, figuraos el trauma que me quedó. A su entierro no asistieron sus nietos (mis tios y padre), ni dos de sus hijos,entre ellos mi abuelo y fue su hija pero no su marido, asi que figuraos como seria que se vió sola
ostias, esta tía tenía que haber salido en mujeres desesperadas…