El maravilloso mundo de los juguetes
16 Diciembre 2008
Autor: Cube
Hoy Ray y yo fuimos a la juguetería del Corte Inglés con la intención de comprar un regalo para su sobrina. Al final lo que compramos fue para nosotros (ejem).
Casi me pillo una mini-polly-pocket con un coche fantabuloso. Tengo cierta inclinación hacia los coches en miniatura desde mi mas tierna infancia.
A mí las Barbies nunca me gustaron demasiado, iban siempre de puntillas y no podían doblar los brazos, pero Barbie Cher… es otra cosa. La quiero para mí, la declaro oficialmente añadida a mi lista de regalos deseados. También había Barbies de Grease, pero sólo quedaba Rizzo y no estaba muy lograda.
Flipé con las nuevas barriguitas. En mis tiempos eran una mierda odiosa (pido perdón por la expresión). Mi abuela siempre quiso que yo fuese una niña normal y me regaló una. Jamás la saqué de la maletita transparente en la que venía. ¡ERA UN BEBÉ! ¿¡QUIÉN COÑO QUERÍA SER MADRE A LOS 8 AÑOS!?. Pues eso, ahora son otra cosa, si hasta hay un pederasta.
El playmobil del dragón era lo más mejor de este mundo. También había un submarino estupendo y miles de cosas más. El que inventó el playmobil es un genio y punto pelota.
Había un gato de juguete clavadito a mi gata Puka en cuanto a tamaño, color y largo del pelo, que le acercabas la mano y cerraba los ojos y miagaba. Espeluztacular.
Al final, tras una dura decisión, salí de allí con Super Mario. Y aprovecho este momento para anunciar mi gusto por las action figures. Lo digo por si alguien me quiere hacer un regalo y no se le ocurre nada. Me valen de cualquier cosa.
Ray por su parte salió con esto entre sus manos. En cuanto nos estudiemos las reglas lo estrenamos.
También miramos libros infantiles, pero esto merece post a parte.
Y colorín colorado comieron perdices.
Comentarios:
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Uf, yo no puedo ni acercarme a las jugueterías. D e los playmobil soy muy fan también y cuando estuvimos en Berlín flipamos porque hay un montón y encima están super baratos. Yo el día que encuentre el clik-monja moriré tranquila. Y existe, que lo bien en interneeeet.
Las barriguitas me molaban aunque nunca tuve muchas. Siempre tuve el trauma de no tener la barriguitas sirenita. Lo de que se le pudiese quitar la cola de pescadilla y volvérsela a poner me fascinaba.
Y lo de las barbies de colección es muy jevi, el día que me metí en la web casi me vuelvo majara. De Rizzo hay otra vestida con el traje negro que lleva casi toda la peli, que mola más.
yo de pequeña jugué mucho con los pinipon, las pollypocket, playmobil…lego.
Las barbies me daban rabia por eso mismo, porque estaban de puntillas y no se aguantaban de pie. Tenías que dejarlas tiradas en el suelo o sentadas…no es normal xD
Tampoco jugué con ‘bebés’ a los que darle el biberón, prefería las cocinitas
muaaaaks
En lo de los barriguitas discrepo: los de antes eren tres mil veces mejores!!!
Y quién quiere ser madre a los 8 años? (En sentido figurado) el 90% de les guajes del mundo occidental! Si no mira tú el tirón de los nenucos, beibi-hosties que se meen y se hacen popó, y un largo etcétera de muñecoides (y yo no digo na porque a mí me encantaban). Más que un rollu de querer ser madre (lo cual obviamente no tendría mucho sentido) ye un rollu de “querer ser como” la madre de una. Tonterida que gracias a dios se pasa en unos pocos años.
Por cierto, el pederasta yeee… xD jojojo
Vaya rollu te acabo soltar. Ah oye que te pillé fotos del frickr pal fotoló y se me olvidó poner CC, espero que no te dé más
Ayyy qué ganines de finde y de veros a tooos!!!!! :DD
Joder pongo tres careto y sólo me sale el de infelicidad! jjiji
Que conste que a mí las barriguitas de ahora no me molan una mierda. Lo que pasa es que me parece que de bebé a choni hay mucho trecho. Y el tirón de los nenucos está ya muy pasao me parece a mí, ahora lo que se vende son las muñecas poligoneras rollo Bratz. Si hasta la Nancy tiene tetas y se viste a lo Britney. Vamos, que yo ahí bebéscursis de estos debí ver dos. Lo de nuestra generación fue todo culpa de lo que Franco enseñó a vuestras madres (digo vuestras porque la mía aprendió otras cosas más progres).
Por Dios, la Polly Pocket de ahora no tiene nada que ver con las de mi infancia, con lo que me gustaban a mí…