Comunicado #3 (y último) desde Tierra Santa
13 Agosto 2009
Autor: Cube
El domingo (aquí lunes) fuimos a Yaffo a ver el mercado de las pulgas que no encontramos, pero vimos la zona árabe que es muy bonica y está llena de galerías de arte. Aprovechamos para comprar postales en una tienda.
Después estuvimos en la playa de allí mismo, que parecía ser una playa para gays. La arena es tan fina que es imposible despegársela de la piel y el agua está tan caliente que parecen meados, lo bueno que tiene es que cuando estás metido y te da la brisa hasta parece que hace frío.
Al volver de la playa pasamos por el Soho de Tel Aviv, una zona limpia y bien cuidada que contrasta bastante con el resto, llena de pijos con cara de artista. Nos tomamos un algo en una cafetería pija. El té con menta, limón y hielo estaba muy bueno.
El lunes fuimos a Akko, una ciudad del norte, antigua capital de los cruzados. El tren era una nevera, se empañaban los cristales por fuera de lo alto que estaba el aire acondicionado. En Akko visitamos la mezquita de Al Jazzar, muy bonica. Yo meé en una muralla defensiva otomana aprovechando que no pasaba nadie.
Nos comimos una especie de lamakum gigante que sabía a canela. La salsa me manchó la mano y me dejó una raya amarilla todo el día que olía a curry que tiraba para atrás. Paseamos por la zona antigua, cruzamos por los túneles templarios, vimos el puerto, nos tomamos un zumo de naranja recién exprimido.
En general Akko es viejo, amable, desordenado, pero bien señalizado, mucho más limpio que Tel Aviv y los coches paran cuando vas a cruzar porque no hay semáforos en ningún sitio. Después de buscar la inexistente estación de autobuses y encontrar una que no nos llevaba a donde queríamos tuvimos que volver en tren de nuevo, esta vez con menos frío y un par de sefardíes de acompañantes. Una movida el ladino.
Como ya se nos iban acabando las fuerzas y además estaba complicada la cosa, decidimos no ir a Petra. Nos tomamos un día de descanso en el que aprovechamos para ir al supermercado, tomar el sol en la terraza e internetear.
Ayer teníamos pensado ir al Mar Muerto, pero resulta que el bus que pensábamos coger a las 10 aquí en Azur no pasó (porque nunca pasa) y tuvimos que coger el de las 11, llegamos a Tel Aviv a las 11:30 y cogimos el autobús para Jerusalem a las 12. La intención era ir a Ein Gedi, a orillas del Mar Muerto, pero resulta que el siguiente autobús salía a las 15:50, tardaba algo más de una hora y sólo podríamos estar media hora en el mar muerto, así que decidimos sobre la marcha buscar Yad Vashem, el Museo del Holocausto.
Con ayuda de la guía y de un par de hispanohablantes que casualmente encontramos en el autobús, llegamos sin problemas al museo. Estuvimos alrededor de dos horas dentro, aunque no lo vimos con mucho detenimiento pues la cantidad de videos y explicaciones que hay allí nos llevaría por lo menos una tarde entera. Había todo tipo de escritos, fotos, videos, ropa, objetos, etc. relacionados con el Holocausto, desde los inicios del Nazismo hasta los campos de concentración.
Un par de doxis se pusieron a hacer picnic dentro del museo. El segurata les echó la bronca y los tíos se pusieron chulos. ¡Qué falta de respeto! Aunque la guía ponga que hay que entender el Holocausto para entender la historia de Israel, yo cuanto más sé menos entiendo.
Por la noche intentamos ver Shoah mientras esperábamos a la lluvia de estrellas, pero nos ganó el cansancio (sobretodo a mí). Mi madre y Ray consiguieron ver alguna estrella fugaz, pero yo decidí irme a dormir. En este país hay demasiada luz para poder ver bien el cielo.
Hoy vamos a dedicar el día a hacer el vago y las compras, mañana día en familia y el sábado ya nos volvemos.
Comentarios:
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jajaja si que es verdad que el curry se queda perenne por mucho que laves, hace falta estropajo! saludos pareja
Me parto el culo con esta frase:
Aunque la guía ponga que hay que entender el Holocausto para entender la historia de Israel, yo cuanto más sé menos entiendo.
jajaja… Eres la leche
Vaya pasada de viaje!!!